Tratamiento con Botox - Paso a Paso

Lo primero que conviene remarcar antes de precisar cómo se desarrolla un tratamiento con botox es que éste debe ser siempre llevado a cabo por un profesional médico. Actualmente, existen determinados centros de estética en los que esta sustancia es aplicada por personas sin titulación ni preparación para ello, lo cual representa un grave riesgo para la salud, dado que su simple inyección en una cantidad más alta de lo recomendado podría causar problemas como la parálisis facial.

Así que si decides introducir botox en tu rostro, es importante que, ante la duda, solicites referencias a quienes vayan a llevar a cabo el tratamiento. Y si no poseen ninguna acreditación profesional, lo mejor es que no te arriesgues y acudas a otro centro.

En cualquier caso, si te pones en manos de un buen cirujano plástico, comprobarás cómo el procedimiento de inyección de esta toxina apenas si dura unos minutos y no requiere ingreso; ni causa molestias muy notorias.

Por lo general, el tratamiento se introduce con la persona a tratar tumbada, de modo que el especialista pueda trabajar con una mayor soltura sobre su rostro. No obstante, también el paciente puede estar sentado. Eso dependerá de la técnica empleada por el cirujano.

Las inyecciones se realizan en los músculos del área del rostro a tratar; por lo general a través de una aguja larga y fina que no deja marcas visibles en la cara, ni causa apenas dolor. Como se dice en estos casos, “se nota un pinchazo”, aunque no es muy molesto, ni mucho menos. Es cierto que en algunos casos puede aparecer un pequeño hematoma alrededor de donde se ha introducido el botox, pero por lo general desaparece en un plazo de 48 horas.

Es muy importante que tengas en cuenta que, una vez introducido el botox en el rostro, deberás permanecer en una posición erguida durante, al menos, 4 horas, pues esto ayudará a que la toxina botulínica se distribuya de una mejor forma y genere unos resultados más notorios.

Por lo general, los resultados comienzan a ser visibles entre 24 y 36 horas después de la operación; y el botox permanece activo hasta entre 4 y 6 meses después de la operación. Una vez transcurrido ese tiempo, lo ideal es volver a consultar con el cirujano de qué forma se podría emplear de nuevo el tratamiento.

Dicho esto, a continuación te ofrecemos un esquema de cómo discurre el proceso por si te ayudara a comprenderlo un poco mejor.

 

1.-Antes del Botox:

• El botox es un tratamiento que trata de eliminar las arrugas y líneas de expresión del rostro. Su efecto dura unos 6 meses.

• Es un tratamiento efectivo, pero puede conllevar efectos secundarios graves si no se aplica bien, de ahí que es recomendable que antes de nada, busques una clínica que te ofrezca las máximas garantías.

 

2.-Durante la Aplicación del Botox:

• La operación se realiza con el paciente tumbado o sentado. Consiste en la mera inyección en el rostro de una muy pequeña parte de esta sustancia.

• El procedimiento se realiza con una aguja larga y fina, así que es prácticamente indoloro y no deja marcas en el rostro, salvo algún hematoma ocasional.

 

3.-Después de la Aplicación del Botox:

• Es recomendable que tras la operación la persona permanezca, al menos, cuatro horas en una posición erguida para ayudar al botox a extenderse bien por los músculos de la cara donde se ha aplicado.

• Su efecto tarda en notarse entre 24 y 36 horas. Si no aparece antes, no hay que preocuparse ni reclamar. Es algo habitual.

• El botox es efectivo entre 4 y 6 meses. Posteriormente, será necesario volver a consultar al cirujano plástico que lo introdujo en el rostro.

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